capitulo II Elegir Tutor
Capítulo II Elegir tutor: encontrar un centro de gravedad estable (o cómo no perder la cordura en las primeras vueltas) Elegir tutor fue, retrospectivamente, la decisión más inteligente de todo el proceso. Y no porque yo tuviera información privilegiada, sino porque, por una vez, el azar se alineó con la lucidez. Pregunté a una especialista muy reconocida en derecho espacial. De esas personas que hablan poco y piensan mucho. Me escuchó describir mi interés por la basura espacial, los satélites, la responsabilidad internacional. Asintió. No me corrigió, no me entusiasmó artificialmente, no me desalentó. Simplemente me derivó. Así llegué a mi tutor. Era —y sigue siendo— una persona tranquila, de esas cuya calma no es pasividad sino estructura. Experto en derecho internacional, con una voz que nunca se apuraba y una manera de escuchar que descomprimía el aire. En un sistema donde todo parecía urgencia mal gestionada, él funcionaba como un centro de gravedad estable. La...