Capitulo IX Un año
Capitulo IX
Un año
(tratado experimental sobre el
silencio como forma de poder)
El primer mes de silencio no me
preocupó. Era razonable. Los jurados tenían sus tiempos. Yo los entendía. El
segundo mes empezó a incomodarme, pero lo atribuí a la ansiedad normal de quien
espera una devolución importante.
Al tercer mes, empecé a revisar el
correo con una frecuencia que no estoy dispuesta a admitir en términos
clínicos.
Al sexto, ya había aprendido a
reconocer el silencio académico como lo que es: una herramienta. No un olvido,
no una casualidad, sino una forma específica de ejercicio del poder. El que
espera se adapta. El que evalúa no tiene urgencia.
Pasó un año.
Un año completo sin una sola
devolución formal. Sin una observación. Sin una línea. Sin una señal de que
esos siete ejemplares existieran para alguien más que para mí.
Mi tutor seguía ahí. Siempre.
Calmándome. Recordándome que esto no hablaba de mi trabajo. Que el sistema era
así. Que había que aguantar. Yo lo escuchaba, porque confiar en alguien
tranquilo se había vuelto una estrategia de supervivencia.
A veces me preguntaba si la tesis
seguía entera. Si no se había perdido. Si alguien la había abierto alguna vez.
Me respondía que sí, que por supuesto, que era absurdo pensar otra cosa. Pero
el doctorado ya me había entrenado para convivir con lo absurdo.
Comentarios
Publicar un comentario